Pañales desechables... Lobos con piel de oveja
Los 85,000 bebés que nacen en Costa Rica cada año usarán pañales por aproximadamente 2 años y medio 24 horas por día y serán cambiados de pañal casi 6,000 veces. El tipo de pañal que escogen las madres y los padres tendrá un impacto sobre la salud del bebé, el medio ambiente, la economía familiar y nacional, y hasta la relación madre-padre-hijo/aentorno.
Aún cuando el uso de pañales desechables en este país es muy reciente, la gran mayoría de las madres y padres ni siquiera pueden imaginar otro tipo de pañal para sus bebés. El pañal desechable representa todo lo que es valorado en la cultura costarricense actualmente, un país, como muchos, invadido por el consumismo norteamericano. Tiene un valor simbólico, confirma un estátus social deseable para el consumidor.
El fenómeno se ve en todas las clases de la sociedad, no solamente en grupos que pueden comprar este “lujo”. El costo actual de usar los pañales desechables para un bebé en 2 años y medio anda entre 420,000 y 500,000 colones, lo cual significa aproximadamente 20% de la canasta básica.
La mayor parte, si no todos, de los componentes de los pañales es importado, lo cual afecta la balanza comercial y la economía de nuestro país.
Al nivel mundial y en Costa Rica en particular, el uso de los pañales desechables representa uno de los desastres ambientales más escandalosos de estos tiempos. Al usar pañales desechables un bebé en dos años y 6 meses; consume 4 árboles y medio y lanza 2.7 toneladas de desechos sólidos en el medio ambiente. El pañal, 30% del cual es plástico, con sus químicos contaminantes quedará en la tierra por 200 a 500 años antes de deshacerse. Cada año en el mundo se corta mil millones de árboles, solamente para fabricar los pañales desechables. (Environmental Action Foundation, Washington D.C.).
Propagan muchas enfermedades también. Los pañales desechables con excremento humano y mezclados con residuos comunes son trasladados a los “botaderos” de basura, cultivando virus y bacteria que podrían llegar a las fuentes de agua (se encuentra el virus de polio en las heces de un bebé recién vacunado).
Son nocivos para la salud humana. Los pañales desechables llevan un gel para la absorción llamado polyacrylate, causa del asma, infecciones graves y sangrado de los genitales en muchos bebés (Arch Environ Health 1999; 54:353-358). También científicos en Europa creen que el aumento en infertilidad de los hombres en los últimos 25 años y cáncer de los testículos se debe al uso de los pañales desechables en la niñez (Archives of Disease in Childhood 2000).
Llevan sustancias tóxicas, entre ellas, tributyltin (TBT), recientemente encontrado en los pañales desechables “Pampers”, y según la organización Greenpeace, TBT que es un componente usado en la fabricación de la pintura para barcos, daña los sistemas endocrinas e inmunológicos en los animales marinos. (www.greenpeace.org/%7Exotics/reports/ tbtfactsheet.html) ¿Cuál será el efecto del contacto con los seres humanos?
A pesar de la evidencia en contra el uso de los pañales, actuamos con una gran ignorancia de la realidad, más aun convencidos por la manipulación de las campañas publicitarias encargadas por las grandes transnacionales.
Pensándolo más allá el uso de los pañales desechables es un resultado lógico de la medicalización y mercantilización de la vida. Las mujeres de antes tuvieron conocimiento pasado de generación a generación sobre el embarazo, el parto, la maternidad y la crianza (y por supuesto los pañales para bebé). En el siglo 20 presenciamos el hurto de ese conocimiento por la industria de medicina y los multinacionales quienes ahora son los “expertos”, desde los procesos naturales del cuerpo hasta en las relaciones humanas. La industria de la medicina y los multinacionales nos necesitan para seguirnos controlando y multiplicar sus ganancias.
Las prácticas actuales acerca del nacimiento y crianza no toman en cuenta las necesidades biológicas, ecológicas e espirituales de la madre y el bebé. El uso de los pañales es un ejemplo de poner conveniencia antes de las necesidades esenciales del bebé y a la vez disminuye la confianza de la madre por crear dependencia en los pañales desechables. Una vez acostumbrada a usar los “deschables” costará mucho cambiar porque usar los pañales desechables parece tan fácil, y también para el bebé porque los desechables llevan una capa seca para no sentirse mojado.
La perspectiva ecológica destaca que el ambiente es una extensión de todas las persona o nosotros y nosotras y lo que hacemos para dañarlo nos afecta física y psicológicamente. En los últimos años en Costa Rica el uso masivo de los pañales desechables es uno de los tantos temas que dibuja a la perfección la manera en que los nuevos patrones de consumo, la mercantilización y medicalización de casi todos los aspectos de la vida moderna, contribuyen de manera decisiva en el deterioro de la naturaleza y nuestra relación con ella y afectan seriamente la salud humana y nuestra autonomía y sabiduría como madres y padres.



