Los achaques
La mayoría de las mujeres embarazadas experimentan en algún momento durante los primeros tres meses del embarazo nausea y hasta vómitos. Algunas mujeres tienen achaques las 24 horas del día, y otras mujeres sienten malas solamente de vez en cuando. Tiene que ver con las hormonas del embarazo que son importantes para sostener el desarrollo del embarazo, pero al mismo tiempo producen cambios en la digestión, aumentando el metabolismo de la comida para mejor utilizar y almacenar los nutrientes de la comida. Los síntomas que usted podría experimentar relacionados con la digestión son: bajado en el azúcar sanguíneo, nausea, mareos, movimiento lento en el estómago y intestino, sueño después de comer, aumento en los ácidos gástricos, indigestión, ardor en la boca del estómago, estreñimiento, una sensación de llenura o hambre, y otros. También ciertos olores, sonidos o cualquier otro estímulo sensorial producen síntomas desagradables debido a una hipersensibilidad.
Para algunas mujeres los síntomas son tan extremos que no pueden funcionar en su vida cotidiana, y tienen que hacer cambios significativos, pero temporales. Recuerde que en la mayoría de los casos se puede esperar a sentir mejor cuando cumple las 14 semanas del embarazo.
Algunas veces, las personas alrededor la mujer embarazada no entienden cómo se siente y no colaboran para que se siente apoyada. Si en su trabajo necesita que te ayuden, consiga de su proveedora de control prenatal una carta explicando sus necesidades y pidiendo comprensión.
Vómitos severos o durante todo el embarazo es raro, pero tiene consecuencias serias como deshidratación, acidosis, desnutrición y perdida de peso, y por eso podría ser riesgoso para el bebé. Algunas veces requiere hospitalización para recibir sueros intravenosos.
Si usted sufre de los achaques comunes, a veces podría temer que nunca se sentirá bien o normal, pero vale la pena explorar las numerosas recomendaciones para sentirse mejor. ¡No se rinda!
1. Busque comidas que te ayuden. Haga una lista de las comidas que no te inducen sensaciones desagradables.
- Suelen ser de fácil digestión como líquidos, batidos, yogurt y comidas con poca grasa.
- Trate de comer alimentos con muchos nutrientes como son las frutas, el aguacate, frijoles, queso, pescado, granos integrales, y combine estas comidas con algo liviana.
- Evite deshidratación por qué agrava la nausea y para algunas mujeres agua bien frío con limón es el líquido que más soporta. Considere las comidas que estimula la sed, como son las papitas.
- Evite comer con un estómago vacío, toma leche o yogurt antes de comer.
- Consuma alimentos con un alto contenido de agua como la sandia, melones, uvas, lechuga, manzanas, peras o apio.
2.Prepárese para empezar el día en la mejor manera posible. Acuéstese con algo en el estómago, preferiblemente algo de alta proteína, para que no tenga tanta hambre en la mañanita. Tenga a la par de la cama una galleta y algo para tomar antes de levantarse, o coma algo durante la noche sí se despierta (sí se despierta durante la noche suele ser que tiene el azúcar bajo aún cuando no siente hambre). La prevención es mejor que la curación. Sí puede, haga algo divertido en la mañana y evite estrés. ¿Podría salir a caminar o quedar leyendo para empezar el día?
3.Coma muy a menudo para que no se baje el azúcar en la sangre, que provoca la nausea. Es recomendable comer por lo menos 6 comidas al día, y mejor todavía estar picando todo el día comidas nutritivas. Sin embargo, si te apetece solamente comidas insalubres y no soporte las comidas recomendadas, pues coma lo que puede, es mejor que nada. Tome jugo de uva para mantener el nivel de azúcar en la sangre.
4.No tome los suplementos de vitaminas con el estómago vacío. Las pastillas de hierro en particular hace daño al estómago. A veces con solamente eliminar estas pastillas, se siente mucho mejor.



