Liz: el milagro de la vida
El NACIMIENTO DE EMAEL
Emael llegó a la tierra el 5 de septiembre de este año 2009, nació en el Paraíso rodeado del amor de cuatro hermosas mujeres, de la fortaleza de roble de su padre y de la mano de nuestro Ángel nuestra bella partera Rebeca, fueron 24 horas de espera, en una hermosa casa en Paraíso de Cartago rodeada de árboles y con una bella vista a los volcanes Turrialba e Irazú. Allí estaba yo con mi gran panza pesando mas de 90 kilos. Muchas personas criticaron mi decisión de tener un parto natural en casa con una partera por mi sobre peso pues me decía que una persona así no tenia la misma agilidad que una mujer delgada etc.... en fin tantas cosas que te dice la gente, si eres delgado que no eres fuerte, si eres gordita que no eres ágil. Mentira; el cuerpo de la mujer sin importar su constitución esta diseñado para el acto natural de "dar a luz".Con esto en mente tome control de mi cuerpo, de cada uno de mis músculos y huesos y en esas 24 horas de labor de parto adopte muchas posturas que parecían imposibles para alguien de mi peso, todo claro esta de forma natural de esa conciencia interna que cada mujer lleva dentro. El parto de mi hija Luna de dos años de edad también fue en casa y con mi gran amiga Rebeca, duro 20 horas, así que llego un momento en el parto de Emael justo a las 20 horas que llore y llore, me sentía frustrada por que mi dilatación no avanzaba, pero tuve el apoyo de mi esposo y de nuestro Ángel (rebeca) ella de forma amorosa me mostró mis opciones, me guió y renovó mis fuerzas femeninas... de un momento a otro volví a tomar el control de mi cuerpo, me entregue en amor a la labor que estaba realizando, me llene de paciencia y confianza en el mundo espiritual y todo comenzó a fluir.. fue hermoso, en las ultimas cuatro horas bailamos, cantamos, y hasta invente una nueva postura en la gran bola jajajajaj espero puedan ver la foto es única!!!! no se como llegue a ella pero era absolutamente cómoda y en medio de el dolor de las contracciones nos reíamos muchisisisisimo de esto.
Recuerdo muchas cosas de la ultima hora; entre ellas la mirada de mi partera , esa mirada profunda, azul, hermosa, transparente, esa mirada me hablaba directo al corazón sin necesidad de palabras, me decía tu puedes, podía verme a mi misma en ella y ver a través de sus ojos al millar de mujeres que como yo han parido sus hijos. Podía sentir a mi alrededor sosteniendo mi cuerpo físico a mi amado Balam pero mi alma la sostuvo mi partera con sus ojos. Nunca dejo de mirarme, de respirar conmigo; eso jamas lo olvidare.
Pude percibir a diferencia de mi primer parto donde predomino mas la excitación típica de madre primeriza, el momento justo donde Emael descendió por completo y en ese momento cerré mis ojos, invoque a todos mis guardianes espirituales, mire a mi buena amiga Lucia que sostenía mi mano quien era la madre de mis dos amigas mas que estaba allí, su mirada me decía tu puedes yo ya lo hice , tu también puedes, mi esposo me susurraba "lo haces bien" "vas muy bien" por ultima vez mire a mi partera quien me daba fortaleza en todo momento y en voz alta dije "ya no puedo mas creo que voy a morir" y ahí esta mis bellas madres la señal del final del parto y del principio de la vida, cuando ya creemos que no podemos mas, cuando sentimos que vamos a dejar este mundo.... y nos entregamos en completo abandono a las fuerzas espirituales ahí es cuando nuestro bebe toma el impulso de salir a la luz... con esa frase en mi corazón puje, en un solo esfuerzo salio mi pequeñito Emael. y ahí siguió la diversión pues todas las mujeres que estábamos allí no parábamos de llorar y de hablar el mismo tiempo cual "gallinitas" cuando acaban de poner un huevo ... fue hermoso... llorábamos de alegría y emoción al ver el milagro de la vida....
Mi pequeño Emael peso 2500 gramos midió 46 centímetros y como dije al principio nació en el Paraíso junto a bellas mujeres y nuestro Ángel Rebeca a quien le admiro profundamente el amor y entrega en su sagrada misión como partera.
Ahora mi Emael tiene tres meses, esta hermoso, es un niño sumamente tranquilo y sonriente...que se puede esperar, nació rodeado de amor y felicidad en un ambiente tranquilo, cálido y espiritual. mi recuperacíon fue casi inmediata, el contacto inmediato con mi bebe facilito la lactancia completamente, ya no peso 90 kilos jajajajajaja y lo mejor es que el recuerdo que tengo de mis dos expereincias de parto en casa son maravillosas.
Gracias por leer mi historia y les animo a que tengan hermosos partos con dignidad... como todas merecemos.
un abrazo.
Liz gallego



