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30/11/2009

Acompañamiento durante la labor, un procedimiento necesario

Muchos hospitales cuentan con normas de atención en el parto que indican que las pacientes tienen el derecho de estar acompañada en todo momento, desde que llega al hospital hasta que salga. Sin embargo, en práctica, pocos son los hospitales que permiten que las mujeres siempre están acompañadas; es común que le pidan a su compañero o otro acompañante que espere afuera hasta que está en la etapa final, o sea, cuando ya va a nacer su bebé.

En otros hospitales, la suerte de estar acompañada por una persona de su elección depende en varios factores: el tamaño de la sala de partos, la cantidad de mujeres internadas (muchas veces no hay espacio, ni privacidad), el humor del personal que están de turno y tal vez si conoce alguna persona que trabaja allá.

Por supuesto en las clínicas privadas las mujeres puede estar acompañadas de las personas de su elección, pero a veces ponen limites en la cantidad de personas que entran. Sí necesita o opta por una cesárea, en algunas partes permiten a su pareja o acompañante a entrar y estar a su lado por todo el proceso. En otros lugares, nadie puede entrar a la sala de operaciones con usted.

Sentimientos y experiencia
El deseo para escoger los acompañantes en el proceso de parto - y en algunas partes del mundo para estar sola - parece ser universal. La experiencia de estar “sola” en un hospital horas tras horas en el trabajo del parto es aterradora para muchas mujeres.

"Mi esposo y yo hicimos el curso prenatal juntos por que nos habían dicho que era necesario
si el me quisiera acompañar en el hospital.
 El aprendió como apoyarme y nos sentimos
muy preparados y emocionados anticipando el nacimiento de nuestro hijo.
Sin embargo, no le dejaron entrar hasta el final, así es que estuve solita por casi 8 horas en una sala comunal."

Alternativas
Acompañamiento por un familiar, el esposo o la madre, o por una mujer dedicada a confortar y apoyar a la mujer, es un paso fundamental para la humanización de los servicios en salud. En esta manera, se podría disminuir las complicaciones el parto y contribuir al bienestar tanto física como emocional de las mujeres. 
Mejor planificación y utilización de los espacios en los hospitales, dando prioridad a las necesidades de las mujeres, permitiría mayor intimidad y áreas privadas para las mujeres y sus acompañantes.

Los beneficios identificados de 13 investigaciones científicas que evaluaron más de 5000 mujeres con el apoyo mujer-a-mujer durante todo la labor del parto son:
Menos cesáreas (50%)
Menor uso de los forceps
Labor del parto más rápido
Menor dolor experimentado por la mujer
Menor uso de drogas de todo tipo
Menos "apgars" bajos
Menos mujeres angustiadas y deprimidas después
Mayor satisfacción materna y sentimiento de estar en control durante la labor

Otros estudios encontraron:
Las mujeres amamantaron sus bebés por más tiempo
Menos depresión posparto
Menos mujeres que tenían dificultad en la adaptación a la maternidad o en amando sus bebés
Las enfermeras obstétricas están frustradas por el poco tiempo que tienen para atender las necesidades emocionales de las mujeres, para explicar los procedimientos y confortar a las mujeres en la labor del parto.